martes, 15 de julio de 2014

Pervivencia del Quijote en la literatura y el cine

LOS ARTÍCULOS DE "EL POBRECITO HABLADOR"
(VIII: 2014)

Juan Gómez Capuz


PERVIVENCIA DEL QUIJOTE EN LA LITERATURA Y EL CINE

En 2014 se cumplen 400 años de la publicación de la segunda parte del Quijote, con el título de El caballero Don Quijote de la Mancha, aunque -por emplear términos modernos- quizá sea más conocida como Quijote 2, “la secuela”.

La primera parte de la obra, publicada en 1605, fue un completo éxito. El Quijote fue en muchos aspectos una obra avanzada a su tiempo, y en este sentido se convirtió en uno de los primeros best-sellers de la Historia. En una época donde todavía era inusitado que una novela se tradujera a otras lenguas modernas, El Quijote fue traducido en pocos años al francés, inglés, holandés, alemán e italiano. El propio Cervantes llegó a conocer algunas de esas traducciones.

La segunda parte del Quijote cuenta las aventuras de Don Quijote y Sancho cuando el primero ya ha sido investido “caballero”, aunque dicha investidura es “de pega” en una venta de dudosa reputación. Pero la modernidad de esta segunda parte reside en el tratamiento de la frontera entre realidad y ficción: Don Quijote y Sancho, antes de su salida, se enteran de la publicación de la primera parte de sus aventuras, y que dicha novela ha sido un éxito de ventas. Pero, como don Quijote no se molesta en leer la obra (no tiene sentido para él leer cosas que él mismo ha vivido) y Sancho no sabe leer, los dos parten de la idea de que son retratados como héroes que luchan para “desfacer entuertos”. Obviamente, no es así, ya que en la primera parte de la obra  son retratados como frikis, como inadaptados sociales que viven en un mundo de ideales caducos. De hecho, la gente que los va saludando por el camino lo entiende así, y en el fondo se burla de ellos. Pero ellos lo malinterpretan y en el fondo se sienten muy orgullosos de ser celebrities. En este sentido, Cervantes parece anticipar el concepto moderno de la fama equivocada y efímera que vemos en los frikis de los programas del corazón o en los concursantes de Gran Hermano. Más aún, cuando en tierras aragonesas Los Duques tomen continuamente el pelo a Don Quijote y Sancho obligándolos a protagonizar aventuras humillantes y surrealistas (Clavileño, Ínsula Barataria), la pseudonovela de caballerías anticipa claramente  un género cinematográfico del siglo XX: el “falso documental”. Por tanto, aunque no sea tan conocida como la primera, la segunda parte del Quijote es mucho más moderna y compleja en sus técnicas narrativas y en el tratamiento de la difusa frontera entre realidad y ficción, así como en el engañoso sentido de la fama.

Ahora bien, lo más importante del Quijote es su influencia en la construcción de una novela moderna realista, con un distanciamiento irónico del autor respecto de sus personajes. Fue sobre todo la literatura inglesa la más rápida a la hora de asimilar esas influencias: el Tristam Shandy de Sterne, donde no hay argumento convencional y todo consiste en  aventuras, reflexiones e historias interpoladas; el Joseph Andrews de Fielding, con los recursos cervantinos de trama itinerante, protagonista acompañado y constante ironia; el Tom Jones también de Fielding, con su tono irónico y el componente picaresco de la ascensión social de un campesino. El eco cervantino en la novela inglesa llega hasta los grandes narradores realiastas del XIX, como Dickens en los Papeles póstumos del club Pickwick.

La traslación de Don Quijote al universo femenino, con la creación de la antiheroína alienada por la lectura de novelas sentimentales y que busca su "hombre ideal" más allá de las normas morales burguesas, también es una creación, paradójicamente, de la novela realista europea: responden a este estereotipo la pobre Emma Bovary de Flaubert (“un don Quijote con faldas”, Ortega dixit), uno de los mejores personajes de la literatura universal, la “versión española” representada por la Ana Ozores de La Regenta, e incluso podríamos barruntar una Quijota venida del frío en la trágica Anna Karénina de Tolstoi. En este sentido, incluso el personaje cinematográfico actual de Bridget Jones no está muy alejado del la órbita quijotesca femenina, sobre todo porque mantiene un tono de autoparodia y personaje inadaptado y a la vez cómico, más cercano por tanto al espíritu cervantino que las tres heroínas realistas antes nombradas.

En el siglo XX los personajes quijotescos podrían corresponder, aunque parcialmente, con el antihéroe que representa al hombre alienado de la sociedad moderna, como el Leopold Bloom del Ulises de Joyce, o el Gregor Samsa de La metamorfosis de Kafka. Ahora bien, creo que estarían más cercanos al ideal cervantino personajes con una vertiente más cómica, como el inefable Ignatius J. Reilly de La conjura de los necios de John Kennedy Toole: el propio editor de esta gran novela póstuma define al personaje como un “Don Quijote obeso”, ya que se trata claramente de un inadaptado social que pretende destruir la cultura moderna y volver atrás a un mundo medieval y teocéntrico, igual que Don Quijote quería volver al mundo caduco de los ideales caballerescos.

Para finalizar, en el mundo del cine encontramos ciertas  “películas de carretera” que copian la trama itinerante del Quijote (en este sentido, Ridley Scott afirmó que Cervantes fue el inventor de las road movies). Para mí, una de les más fieles al espíritu cervantino es Persiguiendo a Betty (Nurse Betty) de Neil LaButte. Betty (interpretada per Renée Zellweger, aunténtica experta en personajes quijotescos, ya que después haría de Bridget Jones) es una ama de casa adicta a los culebrones de hospitales, y de hecho llega a creer que el hospital de la ficción existe de verdad en Los Ángeles y que el actor princpial es realmente un famoso cirujano. Por ello emprende un viaje en coche a lo largo de toda América, disfrazada de enfermera, para llegar a Hollywood, donde consigue conocer a su “hombre ideal”, aunque este y las demás personas de su entorno se horrorizan ante la evidente locura de Betty. Curiosamente, el reverso masculino y british (como hemos visto, paraíso de la ficción neoquijotesca) de Bridget Jones, Mr.Bean, también participa de una curiosa aventura quijotesca en la película Las vacaciones de Mr.Bean: durante su viaje al sur de Francia (otra road movie quijotesca, ya que toda la película consiste en el accidentado viaje del personaje, que sólo al final llega a su destino, Cannes), Mr.Bean se queda dormido a la entrada de un idílico pueblecito del Mediodía francés en el que el tiempo parece haberse detenido a mitad del siglo XX; de repente una acción violenta le despierta, ya que observa cómo un destacamento de la Wehrmacht apoyado por un tanque o cazacarros penetra en el pueblo y bombardea las casas, y además se dirige hacia donde está una bella camarera de la única taberna del pueblo; Mr.Bean, en estado de shock o quizá debido a un comportamiento neuronal deficiente, cree que lo que sucede es “verdad” (aunque la acción ocurre entre 2004-2008) y en un arranque de valentía casi suicida sale de su escondrijo y va directo a salvar a la chica, a la que consigue derribar con un placaje de rugby para protegerla de la metralla enemiga; sin embargo, todo formaba parte de un anuncio de yogures y lo único que consigue Mr.Bean es cargarse el rodaje. En este caso, el comportamiento de Mr.Bean nos recuerda a varios episodios en los que Don Quijote arremete contra “presuntos enemigos” como los molinos de viento, los que conducen a los galeotes o la comitiva de curas y lo único que consigue es lastimarse y provocar el caos. En una línea todavía más esperpéntica, tenemos “falso documental” Borat, donde el larguirucho periodista centroasiático acompañado de su obeso productor y “fiel escudero” cruza también todos los Estados Unidos en dirección a Los Ángeles (como Betty) porque se ha “enamorado” de Pamela Anderson (una especie de Dulcinea de plástico) y quiere casarse con ella. También hay enfoques quijotescos en algunas películas de ciencia-ficción, lo que prueba la “universalidad” de la obra: en la película Héroes fuera de órbita (Galaxy Quest), los actores de una antigua serie de ciencia ficción (una especie de Star Trek de serie B) intentan reverdecer viejos laureles acudiendo a una convención de seguidores frikis de este tipo de series, los cuales suelen ir disfrazados de personajes de la serie y saludan a los actores con las frases que caracterizaron aquella serie caduca; lo que les sorprende todavía más es el entusiasmo de un grupo de individuos de aspecto uniforme, con apariencia retrofuturista similar a la de los grupos Kraftwerk y Devo, que dicen ser termianos, seres de otro planeta que han captado la emisión de la serie y han construido una nave especial idéntica para enfrentarse a sus enemigos del espacio; además insisten en que la serie constituye un “documento histórico”, ya que esa civilización extraterrestre no ha desarrollado todavía el concepto de “ficción”, pues para ellos la ficción es “mentira” (una actitud no muy diferente de la de los puritanos ingleses que prohibieron el teatro y la ópera... y del propio don Quijote); los protagonistas de la serie los toman por los más frikis de todos los asistentes a la convención; sin embargo, aceptan viajar con ellos y se ven involucrados en una verdadera “guerra de las galaxias”, aprenden a manejar la “nave real” y consiguen derrotar a los enemigos de este pueblo termiano, aunque estos sufren un shock cultural cuando los protagonistas de la serie se ven obligados a confesar que en realidad son actores y que la serie no era un “documento histórico” sino simple ficción. La similitud de esta película con algunos episodios de la segunda parte del Quijote, como el vuelo de Clavileño, es evidente. Finalmente, incluso el muy español personaje de Torrente (acompañado en todas sus películas de un fiel escudero) también conserva algunos rasgos quijotescos (creerse un polícia que ya no es y “apatrullar la ciudad” para defender teóricamente a los más débiles) pasados por un espejo deformante que recuerdan mucho al personaje de Ignatius Reilly.

Así pues, tanto la literatura como el cine han inmortalizado, recreado y versionado el inmortal personaje de don Quijote y su continua confusión entre realidad y ficción, quizá porque todos nosotros tenemos algo de Don Quijote.

domingo, 6 de julio de 2014

Antisistema, Universidad y turrón (sobre la génesis de Podemos)

LOS ARTÍCULOS DE "EL POBRECITO HABLADOR"
(VIII: 2014)

Juan Gómez Capuz

ANTISISTEMA, UNIVERSIDAD Y TURRÓN (SOBRE LA GÉNESIS DE PODEMOS)

El repentino (y coyuntural) éxito electoral de Podemos ha hecho verter ríos de tinta a los analistas políticos. Se habla de crisis del bipartidismo y de crisis total del sistema (la abdicación del rey pocas semanas después fue interpretada como un efecto inmediato, casi como un Bastillazo). Pero es necesario remontarse al origen de Podemos para comprobar cuál es el alcance real de este movimiento. 

En un artículo en El País titulado “La ola”, el catedrático Antonio Elorza ha apuntado con acierto tanto el origen como los objetivos de Podemos y los ha comparado con una interesante película alemana, La ola de Dennis Gansel (2008), que habla sobre la génesis de los totalitarismos. Obviamente, este artículo de Elorza ha sido duramente criticado desde ámbitos antisistema cercanos a Podemos. Quizá el artículo de Elorza plantee un panorama excesivamente apocalíptico en cuanto a los objetivos futuros de Podemos, pero el diagnóstico de su origen me parece sumamente acertado, sobre todo al circunscribirlo a un ámbito que la mayoría del público desconoce: el caldo de cultivo ideológico que se cuece en la Universidad española. Elorza es catedrático en la misma Facultad de Ciencias Políticas de la Complutense donde surgió Contrapoder y luego Podemos, y por tanto sabe muy bien de lo que habla. El autor de estas líneas ha sido Becario de Investigación y Profesor Asociado en la Facultat de Filologia de la Universitat de València, y por tanto también sabe muy bien de lo que habla.

La Universidad española, y en especial ciertas Facultades (Filología, Historia, Filosofía), funciona como una suma de pequeños búnkeres totalmente ajenos a la realidad exterior en los que reina como único criterio la pureza ideológica. Determinados sindicatos de alumnos, en connivencia con determinados equipos rectorales, imponen una ideología oficial que todo el mundo debe cumplir. Desde el alumno más ceporro que sólo va allí para liarla hasta el catedrático más pata negra, todos son piezas de un “sistema” que, sólo por su oposición ciega y radical al sistema del mundo exterior, puede recibir el nombre de “antisistema”, igual que la antimateria se opone a la materia aunque estén formadas por partículas elementales homólogas. Los sindicatos de profesores y alumnos funcionan a modo de un gran sindicato vertical (o “casta”) que controla y uniformiza a toda la población de ese ámbito cerrado: uno piensa entonces en las distopías de ciencia ficción como Un mundo feliz, 1984 o La isla. La fuerte endogamia y falta de ventilación de la Universidad española generan a su vez un “efecto invernadero”: para asegurarse una plaza fija en una determinada Facultad el criterio determinante no es ser un buen docente e investigador sino la absoluta fidelidad al “antisistema”; a su vez, esto provoca que para conseguir su objetivo, los candidatos enfaticen su radicalismo como único criterio válido para medrar en ese microcosmos tan viciado. La excelencia investigadora ha sido sustituida por la pureza ideológica. En ese sentido, funciona la analogía que Elorza hacía con lo descrito en la película La ola (grupo altamente cohesionado, la pretensión de ser reconocidos como únicos representantes legítimos de su colectivo), pero a mí me recuerda más todavía la carrera suicida en pos de una pureza ideológica y una radicalidad anticapitalista que llevó al abismo a la República Española durante la Guerra Civil: la caza de brujas contra el POUM en Barcelona, el Anschluss entre las juventudes socialistas y comunistas (a beneficio de estas últimas), la infiltración estalinista y la toma del poder por el PCE. Por eso, la creciente conversión de Podemos de legítimo partido antisistema en un búnker dominado por unos líderes carismáticos iluminados y una ideología simple y maniquea, cada vez más distanciada de las provisionales bases del partido, me recuerda al argumento de Animal Farm, la sátira antiestalinista de quienes se apropian de una revolución, escrita por Orwell, testigo directo de  esa limpieza ideológica en la Barcelona de 1937. En cuanto a los líderes carismáticos (otro punto de contacto con La ola), la trinidad Iglesias-Monedero-Errejón recuerdan a Lenin-Stalin-Trotsky pasados por un espejo deformante de Valle Inclán (Errejón parece un secundario de The Big Bang Theory) y además su original estalinismo ha dejado paso a un chavismo trasnochado y difícil de aplicar en Europa.

Porque esa es otra. En los círculos antisistema de la Universidad española siempre se respiró un fuerte ambiente no sólo anticapitalista (lo que hubiera tenido bastante sentido), sino en el fondo profundamente antioccidental (con su corolario actual antieuropeísta, prueba de que la extrema izquierda y la extrema derecha actuales no están tan alejadas). Como alumno anonymous y potencialmente desviacionista, siempre detecté en esa confusa ideología ad hoc una fuerte aversión hacia el modo de vida occidental: como botón de muestra, el rock and roll nunca fue visto como un síntoma de rebeldía sino como una infiltración capitalista angloamericana... ¡ni siquiera las camisetas de los Ramones estaban bien vistas! (quizá porque un lumbrera de la casta dominante antisistema descubrió que llevaban el escudo de los USA). En cambio, esta extrema izquierda antisistema universitaria siempre glorificó a otras culturas, sobre todo si ponían en jaque la hegemonía occidental. De aquellos polvos (mentales) surgieron estos lodos y ahora en Podemos el espejo donde mirarse (y quizá la fuente financiera) es el chavismo venezolano exportado a otros países hispanoamericanos, teniendo como punto de referencia básico el magnífico sistema cubano. En este caso, la trinidad Iglesias-Monedero-Errejón recuerdan más bien a Maduro-Correa-Morales sin espejo deformante alguno (aunque ahora el referente valleinclanesco no es Luces de Bohemia sino Tirano Banderas). Pero esto no es lo peor. En Podemos también hay gran admiración por otros sistemas “republicanos”, como la República Islámica de Irán (aunque, todo hay que decirlo, afortunadamente no llegan al entusiasmo islamista de la izquierda antisistema francesa y sus ONG acólitas) y la República Popular de Corea del Norte. Por supuesto, en Podemos renegarán del actual sistema político y económico de la República Popular China (la antigua “China popular”, en palabras de Carod Rovira), al que consideran demasiado “occidental” y todavía dominado por una “casta” política.

Otro detalle que me ha llamado la atención en Podemos es que apenas hay mujeres entre sus cuadros dirigentes y que sus tres líderes carismáticos son hombres. Como son tan “antisistema”, la paridad no van con ellos. O quizá sea síntoma de algo más grave: su imitación del modelo populista hispanoamericano y de otros países sumamente alejados del mundo occidental les ha contagiado, quizá como “daño colateral”, un considerable machismo: repare el lector que no hay mujeres (ni negros, ni gais) entre los cuadros dirigentes de Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia, Irán o Corea del Norte. Repare también el lector en las numerosas salidas de tiesto misóginas y homófobas de los dirigentes de estos países (sobre todo Evo Morales o Ahmadineyah). En cambio, aunque las comparaciones sean odiosas, sí hay mujeres, negros y gais entre los cuadros dirigentes del denostado mundo occidental (a bote pronto, Merkel, Obama y muchísimos alcaldes/alcaldesas). Me pregunto si estos colectivos citados verán a Podemos como una nueva esperanza.

Como dato último quisiera recordar una anécdota que ocurrió hace unos sieto u ocho años en mi Facultad de Filología. El día antes de las vacaciones de Navidad un comando anarquista griego tomó por la fuerza uno de los Departamentos. Tuvo retenidos a profesores y administrativos durante más de 20 horas y además dio buena cuenta del turrón y del champán que había allí. Cuando los profesores fueron liberados, no experimentaron el más mínimo síntoma de síndrome de Estocolmo, a pesar de que teóricamente se suponía que debían compartir buena parte de los presupuestos ideológicos de sus secuestradores. Antes bien, se expresaron en términos muy duros acerca del trato recibido y no dejaban de repetir, casi como consigna o leit-motiv, que “estos cabrones se han comido todo el turrón”. (Por cierto, será una casualidad o serendipia, pero el segundo apellido de Pablo Iglesias es Turrión).

La pregunta final es obvia: ¿Podemos confiar en Podemos? ¿Sustituirán una casta por otra? ¿Se comerán nuestro turrón?

lunes, 28 de abril de 2014

Traducción anotada de un extraño texto latino medieval (erróneamente atribuido a San Malaquías)

LOS ARTÍCULOS DE "EL POBRECITO HABLADOR"
(VII: 2014)
Juan Gómez Capuz, Doctor en Filología
TRADUCCIÓN ANOTADA DE UN EXTRAÑO TEXTO LATINO MEDIEVAL (ERRÓNEAMENTE ATRIBUIDO A SAN MALAQUÍAS)

A)ESTADO DE LA CUESTIÓN.
En el presente artículo pretendo arrojar algo de luz sobre un extraño texto latino medieval, fechado circa 1112, escrito curiosamente en letra uncial irlandesa y conservado, bajo la signatura MS 48B, en la Biblioteca Bodleiana de la Universidad de Oxford.

Durante varios siglos este extraño texto ha sido objeto de diversas (y a veces disparatadas) traducciones. La razón de ello es que está redactado en un latín medieval poco ortodoxo y a menudo adulterado por elementos léxicos y gramaticales tanto gaélicos como anglosajones. El resultado de esta mezcolanza es un texto incomprensible y críptico, hasta el punto de que a menudo ha sido comparado con el famoso Manuscrito Voynich.

La mayoría de los estudiosos han llegado a la conclusión de que el texto fue redactado por un monje irlandés, discípulo de San Malaquías de Armagh, el cual estuvo al servicio de la escribanía real de Enrique I de Inglaterra, cuarto hijo de Guillermo el Conquistador. Enrique I, quien de joven fue también monje (pues no se esperaba que fuera a reinar), deseó rodearse de escribientes de la florida y prestigiosa escuela irlandesa de la época, pues desconfiaba de los escribientes anglosajones de la época del rey Harold. Lo curioso es que este monje irlandés, a fuerza de convivir con los antiguos escribientes sajones y de adaptar viejos textos de la época anterior, acabó familiarizándose con la lengua anglosajona que tras la invasión normanda se había convertida en la lengua popular no escrita, frente al francés normando de los nuevos dominadores. Por ello, su texto latino está repleto de resabios de esa lengua anglosajona, lo cual indujo a algunos estudiosos a fechar el texto en épocas muy anteriores. Además, el monje no pudo evitar dejar muestras en el texto de su lengua materna irlandesa.

En los últimos años, en algunos círculos conspiranoicos (y quién sabe si también ocultistas), se ha querido atribuir este extraño texto al propio San Malaquías. Más aún, se han interpretado ciertos pasajes oscuros (debidos a la ya explicada mezcolanza de lenguas) en clave apocalíptica, incluso relacionándolos con sucesos actuales. Estoy en completo desacuerdo con esta hipótesis, que intentaré refutar en cada momento de esta traducción anotada.
B)EL TEXTO.
Quis nimius dolor eiuscivit elidit livore veros. Enim iriustrud nis digna facile do tis auget iurem doloreet, corem et susting eiusmodis veraesto eiupsum. Ex eum aliquat, venis endignis nonum vel euisi. Rustis ex eugait nulla facilite, ver sequis dionsequipit ut modit, quisi ex dolore sed modigna alis dolendit inis magna corper sequit erit prat, se exero deliquisi minim in veniat acin irit, sectet praesequis nulla faci blam, suscil ummolor percidunt aliquatem es feugait essis enit, conum illa faciliquis elit aut summodolobor aciusmodis tat, duis nulluamsan volobore quam ea feugait, landipis digna facilius eros dignisi. Ilisci ex eliquat. Liquatis essenis, enim lut iuretuet auctoritas dolore eiuscivit, quisi tat. Vulput eamsanguinis nonsecte dignit lutare laor auctoritate, ut volenim nulla auge min ullam consientem, facincipit nulland reditum. Ut luptatum vel er vir dion volor alit, non nulla atis num autat. Atummy nostrud tat. Reet, quam, quamcum modignibh exequisit, core dolorebo, auctoritas vellit. Duabus Siciliam, cortion vestrud ipsum Xera exequat et exeit ad delendam vellit.

C)TRADUCCIÓN ANOTADA.
Debido a la extensión del texto, me centraré en la traducción comentada de algunos pasajes que han sido fuente de gran controversia a lo largo de los siglos y sobre todo de aquellos pasajes que han sido manipulados por los conspiranoicos que atribuyen el texto a San Malaquías.

1.Quis nimius dolor eiuscivit elidit livore veros . Proponemos la traducción “quien provocó su propio y excesivo dolor y verdaderamente lo hace salir con lividez”. La forma eiuscivit  es un compuesto tardolatino a partir del verbo cieo ‘provocar’ y se traduce como “provocar lo propio”.

2.Enim iriustrud nis digna facile do tis auget iurem doloreet, corem et susting eiusmodis veraesto eiupsum . Se trata de otro fragmento que ha provocado traducciones muy diversas a lo largo de los siglos. Nosotros proponemos la siguiente traducción: “Porque al ser echado a la calle, a no ser que yo dé las cosas dignas con facilidad hasta que se lamente y acreciente el derecho, y asustando con respecto al corazón a su manera verdadera y a sí mismo”. De nuevo, iriustrud  es compuesto tardolatino a partir del verbo trudo ‘echar’. La forma corem  es un acusativo de relación ‘asustando en el corazón, con respecto al corazón’: diversos estudiosos han considerado esta forma un solecismo, pues es sabido que el sustantivo latino cor, cordis es neutro y su forma de acusativo singular es cor, pero pensamos que en este caso el monje irlandés lo confundió con el parónimo anglosajón core ‘núcleo, corazón de una fruta’, que sí es de género masculino. En cuanto a susting, nos encontramos con el primer falso anglicismo de la historia, fruto de la curiosa mezcla anglo-latina que realiza nuestro monje irlandés.

3. Ilisci ex eliquat. Las frases más breves del texto suelen ser las más crípticas. Esta, en concreto, ha hecho verter ríos de tinta a los traductores. Nosotros proponemos la siguiente traducción: “Desde Elche sale el líquido”. A muchos estudiosos les ha confundido la posposición de la preposición ex, pero hay que recordar que en muchas lenguas indoeuropeas, como el sánscrito, este fenómeno de posposición es muy frecuente. Incluso el latín arcaico lo muestra en algunos casos. Por lo que respecta a nuestro autor, el monje irlandés, recordemos que la posposición se da en ocasiones en las lenguas célticas y era todavía mucho más frecuente en las lenguas germánicas (de donde surge la indiferenciación entre preposiciones y adverbios que ha desembocado en los phrasal verbs del inglés y los trennbare Verben del alemán). En el propio anglosajón predominaban las construcciones us betweonan y him beforan correspondientes, respectivamente, a between us y before him del inglés moderno. Tomo estos datos del completísimo manual de Anna Gialcone y Paolo Ramat Las lenguas indoeuropeas, Madrid, Cátedra, 1995. En cuanto a la mención del toponímico Elche, recientes estudios han demostrado que los intercambios comerciales entre la España andalusí y la Inglaterra normanda fueron mucho más habituales de lo que se pensaba, quizá por el contacto de los normandos con la cultura islámica en lugares como Sicilia (que luego aparecerá mencionada en el texto). En concreto, los normandos apreciaban sobre todo las naranjas del Levante español que eran llevadas por mar a puertos del sur de Inglaterra como Exeter o Plymouth. Para más detalles, véase el libro de Jude Liar Commercial transactions between England and Muslim Spain in the Middle Ages, Exeter, University. Finalmente, el verbo eliquo procede del compuesto ex+liquo ‘salir el líquido’: obviamente, se refiere al zumo de naranja.

4. Liquatis essenis, enim lut iuretuet auctoritas dolore eiuscivit, quisi tat . La traducción del pasaje anterior referido a las naranjas de Elche nos indica claramente que el final del texto relata las actividades comerciales de un navío anglonormando en el Levante español y Sicilia. Todas las traducciones anteriores se basaban en el presupuesto erróneo de que era un texto religioso o jurídico, agravado con las interpretaciones apocalípticas de los conspiranoicos. Así pues, nuestra traducción es la siguiente: “Por tanto, una vez licuados los alimentos, la autoridad paga la deuda por velar por el derecho (que) provocó el dolor, según quien se hizo”. Liquatis essenis es un abativo absoluto, “una vez licuados los alimentos”; obviamente, se refiere a las naranjas y la forma essenis puede deberse a confusión del monje entre el verbo latino edere/esse  y el anglosajón essen. La forma verbal lut viene del veo latino luo ‘pagar una deuda’, mientras que iuretuet es otro compuesto tardolatino (influido por la fuerte tendencia del anglosajón a la composición verbal) con el sentido de ‘velar por el derecho’, ya que se forma con el ablativo iure y el verbo tueo ‘velar’. La forma verbal tat, que también encontraremos en el pasaje (6), parece ser el perfecto fuerte del verbo anglosajón tûn ‘hacer’ con valor medio-pasivo, ‘se hizo’.

5.Vulput eamsanguinis nonsecte dignit lutare laor auctoritate, ut volenim nulla auge min ullam consientem, facincipit nulland reditum . Este enigmático pasaje se vuelve fácil de traducir si lo interpretamos en el contexto de la transacción comercial. Por tanto, proponemos la siguiente traducción: “(Ella) actúa con astucia no cortada de su propia sangre y su alabanza se digna a pagar la deuda con la autoridad, para que consigamos algún acuerdo sin ningún incremento (de precio) para hacer comenzar el rédito o beneficio en cualquier tierra”. El verbo tardolatino vulpuo significa ‘actuar con astucia’ (a partir del sustantivo vulpes) y suele exigir un sujeto femenino, que hemos reconstruido mediante el pronombre ella. En su libro sobre los intercambios comerciales entre ingleses y andalusíes (pasaje 3), Jude Liar nos aporta el dato significativo de que en los navíos ingleses solían viajar bellas jóvenes pelirrojas sajonas o gaélicas, pues su color de pelo fascinaba a los andalusíes, que lo llamaban “cabeza de naranja”. Este detalle será crucial para la traducción de los pasajes posteriores. La expresión eamsangunis nonsecte equivale al modismo actual ‘con sangre fría’. La forma verbal facincipit es muy interesante, pues se trata de un compuesto verbal tardolatino de carácter factitivo transitivizador (facio+incipio‘hacer comenzar’, con apócope del primer verbo), fórmula que hará fortuna tanto en las lenguas germánicas como en las romances. En cuanto a nulland, nos encontramos de nuevo con una muestra maravillosa de la fusión de elementos latinos y germánicos que hace el monje irlandés, ya que es la suma del latín nulla ‘ninguna’ y el anglosajón land ‘tierra’: en ninguna tierra, en ningún lugar, aunque por el contexto adquiere un valor indiferenciador positivo, como ocurre actualmente con las formas inglesas anyone, anyhow y su más directa equivalente, anywhere. Además, al fijarse en función adverbial, nulland se convierte en forma indeclinable.

6.Atummy nostrud tat . De nuevo nos encontramos con una breve frase de sentido críptico, que ha provocado interpretaciones muy diversas (y hasta disparatadas) entre los estudiosos. Nosotros proponemos la siguiente traducción: “Nuestro otoño se hizo, llegó a su fin”. Está claro que atummy es un intento de “anglizar” la palabra latina autumnus (finalmente, el inglés la adaptó en la forma cuasi latina autumn). La forma neutra nostrud es muy curiosa (a la vez que revela que el monje pensó que el latín autumnus era de género neutro *autumnum al tratarse de algo inanimado): por analogía por las formas neutras de istud e illud, se generó en latín medieval la forma neutra nostrud, ya que todos pertenecían a la clase de los pronombres/determinativos. En cuanto a la forma verbal tat, hay que pensar en una interferencia del verbo anglosajón tûn ‘hacer’ en tiempo perfectivo-resultativo (compárese con el alemán moderno tun-tat-getan) y con valor mediopasivo: ‘se hizo’ con el valor resultativo de ‘se acabó’ (inglés moderno to be over). Hay que recordar que era habitual entre los copistas anglosajones e irlandeses consignar en sus textos la estación del año en la que habían sido redactados. Curiosamente, los conspiranoicos que atribuyen el texto a San Malaquías, también llegan a la misma traducción que nosotros, pero la interpretan en un sentido esotérico y apocalíptico (“nuestro otoño llegó a su fin, hemos entrado en el invierno”, casi como si fuera un invierno nuclear) con el que no estamos en absoluto de acuerdo.

7.Reet, quam, quamcum modignibh exequisit, core dolorebo, auctoritas vellit . El gran enigma de este pasaje ha sido siempre la traducción del nombre propio Reet, que parece referirse a una mujer por la concordancia del antecedente con el relativo quam . En algunos círculos ocultistas se ha querido ver la alusión a una divinidad femenina egipcia o púnica, pero es imposible que el monje irlandés manejase esos conocimientos. Más lejos (en el absurdo) han llegado los conspiranoicos que atribuyen el texto a San Malaquías, dicendo que el santo irlandés profetizó el personaje de Rhett Butler en Lo que el viento se llevó. Teniendo en cuenta lo dicho en el pasaje (5) sobre las jóvenes pelirrojas que acompañaban a los comerciantes ingleses y que ejercían labores de espionaje, lo más sencillo (según la navaja de Ockham) es que Reet fuera el nombre de una de ellas. Por tanto, proponemos la siguiente traducción: “Reet, a la cual, como por la mañana revisara las cuentas, con el corazón dolorido, detuvo la autoridad”. La forma gaélica modignibh significa ‘por la mañana’.

8.Duabus Siciliam, cortion vestrud ipsum Xera exequat et exeit ad delendam vellit . Parece ser que tras el encontronazo de la bella Reet con las autoridades aduaneras de Elche, el barco inglés decide zarpar a Sicilia, donde los anglonormandos se sentían muy a gusto debido a la presencia de colonos normandos y mercaderes musulmanes que vendían productos exóticos como alfombras, dátiles, especias y papel. Por tanto, proponemos la siguiente traducción: “Habiendo llegado las dos a Sicilia, Xera intentó obtener vuestra propia alfombra y (al no conseguirlo) salió y la arrancó para destruirla”. La forma Duabus Siciliam es un ablativo absoluto adulterado para marcar con acusativo el papel de Sicilia como término de movimiento; a su vez, la forma duabus preuspone que había dos chicas jóvenes, Reet y Xera, siendo este último nombre una grecolatinización del nombre gaélico Sheree (aunque no descartamos que el monje irlandés, poco avezado en nombres femeninos, lo confundiera con el también gaélico Sheena o Xena). El nombre grecobizantino cortion  significa ‘alfombra’ y es de género neutro (de ahí deriva la palabra española cortina), lo cual explica que el monje lo haga concordar con las formas neutras ipsum y vestrud (de nuevo encontramos la analogía del neutro en –d ya explicada en el caso de nostrud en el pasaje 6). Finalmente, ad delendam es un gerundivo, aunque no queda clara su concordancia con el neutro cortion.
4.CONCLUSIONES.
Por tanto, el texto que ha motivado tantas lecturas esotéricas y apocalípticas, resulta ser, sobre todo en su parte final, el relato de una misión comercial anglonormanda por el Mediterráneo, en el que las dos jóvenes pelirrojas, Reet y Xera, se sitúan al margen de la ley para obtener secretos comerciales de los musulmanes relativos a dos productos tan apreciados por los anglosajones y normandos como las naranjas y las alfombras. Es decir, el relato de uno de los primeros casos de “espionaje industrial”.

P.S.Como el lector más o menos avezado habrá podido adivinar, toda esta traducción es falsa. El "texto latino" no es más que uno de esos textos en seudolatín que se utilizan para maquetar páginas en ordenador y que por error apareció en uno de los números recientes de la revista Cinemanía en la reseña de la película Dallas Buyers Club. Ese texto seudolatino ha sido "tuneado" y retocado por el autor de este blog para que la presunta traducción tuviera algo de sentido. Obviamente, es también una parodia de los que quieren ver mensajes extraños donde no los hay.

lunes, 27 de enero de 2014

El tren de cercanías. Episodio 3: traficantes de ida y vuelta, party line y safari park


LOS ARTÍCULOS DE "EL POBRECITO HABLADOR"
(VIII:2014)


Juan Gómez Capuz


EL TREN DE CERCANÍAS. EPISODIO 3: TRAFICANTES DE IDA Y VUELTA, PARTY LINE Y SAFARI PARK.

El tren de cercanías de la línea Valencia-Xàtiva no deja de darnos sorpresas. Hasta el punto de que los últimos especímenes que he observado dan para una tercera entrega y para completar la trilogía (de hecho, muchos de los individuos que encuentro en el tren son bastante más extraños que los que aparecen en la saga de Star Wars).


En anteriores entregas ya hablamos de un grupo de personas que hacían la vida en el tren, pues las podías ver a cualquier hora del día, en una dirección u otra. También es significativo que la gran mayoría de ellos suben o bajan en la estación de A., que es también el destino de mi trayecto, razón por la cual los siento especialmente “próximos”. Tras varios años de observación empírica sobre este subgrupo humano, he llegado a la conclusión de que se trata de pequeños traficantes de sustancias “que no se venden en farmacia legal”, como decía la canción Carolina de MClan. De hecho, muchos de ellos ya acusan los estragos de la adicción y se les ve demacrados y cojeando (lo que no les impide moverse por el tren más deprisa que los demás). Su “modus operandi” (creo que el latinismo jurídico está bien empleado aquí) es bastante simple: cada día hacen tres o cuatro viajes entre A. y Valencia, aunque desconozco en qué lugar recogen la mercancía y en qué lugar la venden (una hipótesis de trabajo sería que la recogen en Valencia y la venden en A.); siempre suben al tren sin billete, por lo que intentan colarse en los tornos después de que pase otro viajero; una vez en el tren, van directos al único, minúsculo y asqueroso lavabo que se encuentra en el vagón central del convoy; como van casi siempre en parejas, allí se acantonan los dos durante todo el viaje (algunas veces se trata de parejas de hombre y mujer “arrejuntaos”, con lo cual el viaje resulta ser más entretenido); si en ocasiones coinciden dos parejas, la lucha por entrar en el pequeño lavabo es casi un duelo a muerte en O.K. Corral; finalmente, cuando llegan a Valencia, vuelven a saltarse los tornos y se escampan por la ciudad. Normalmente, se mueven en las calles cercanas a la estación, donde el “negocio” es floreciente, pero en ocasiones los he llegado a ver en la zona de Facultades, sobre todo en épocas de exámenes. La mayoría son españoles, muchos de ellos quinquis y medio gitanos, pero suelen hacer negocios en Valencia con individuos de procedencia exótica que además se dedican a “controlar el tráfico” (es decir, a hacer de gorrillas). No obstante, también hay algún extranjero, como el moro mendigo del Episodio 1 y un negrito altísimo, pero parece tratarse de lobos solitarios que trapichean con otro tipo de productos más “normales” (y además nunca se esconden en el lavabo sino que siempre se sitúan en el primer vagón para poder salir los primeros). También creo que el acelerado individuo al que llamamos "El correcaminos" o "El del subidón" en el Episodio 1 de esta trilogía es otro de los traficantes (seguramente de anfetas o speed), pero en vista de su comportamiento parece que la mitad de la mercancía la consume él durante el trayecto. Los demás viajeros ya nos hemos acostumbrado a su presencia en el tren, pero mi consejo para los responsables de Renfe, Adif o la subcontrata de la subcontrata que se encargue de los trenes de cercanías es que se les proporcione un “abono especial para traficantes” con el objeto de evitar que copen el lavabo del tren, para desesperación de los señores mayores que tienen problemas de próstata.

Las modas de las nuevas tecnologías provocan comportamientos cada vez más gregarios entre las personas. Hoy en día el móvil se ha convertido en una extensión de la persona, no sólo para hablar sino para labores alternativas: escuchar música y enviar mensajitos. En este último aspecto, el tren de cercanías se convierte en un microcosmos para palpar el pulso de estas nuevas tendencias. Y lo más de lo más, lo cool por antonomasia, es el whatsapp. Como estoy bastante atrasado en los avances de la telefonía móvil y su conexión con internet, no dispongo de whatsapp. Por ello, he tardado algún tiempo en descubrir su efecto nocivo en el tren, pues desgraciadamente los vagones no actúan como “jaula de Faraday” inhibiendo las ondas electromagnéticas. Así pues, hace algunos meses me llamó la atención la reiteración de un sonido de silbido pajaril que se repetía unas 30 veces durante el trayecto. Primero pensé en que se había puesto de moda entre la gente un determinado tipo de silbido creado por un humorista o por algún anuncio publicitario. Luego llegué a creer que muchos viajeros llevaban secretamente escondido algún pajarito de carne y hueso, pues otra moda creciente (como veremos a continuación) es la de llevar animales en el tren. Pero después de oír el maldito silbido en la propia sala de profesores de mi instituto, caí finalmente en la cuenta que era la señal de llamada de que había entrado un mensaje de whatsapp. Hoy en día, la ratio de silbiditos de whatsapp en el tren de cercanías es de una cada 20 segundos, pues al parecer todo el mundo aprovecha el trayecto para jugar con esa aplicación. Es curioso ver cómo esas modas se difunden de manera tan rápida. Me recuerdan una antigua tira cómica de Julius en El Jueves: no tenía bocadillos con diálogos, pero no hacía falta, pues se veía a un señor (mal dibujado, como si lo hiciera un niño pequeño) que paseando por la calle se topaba con varios individuos que llevaban un pulpo vivo en la cabeza; al principio, este señor se reía de tan absurda manía y veía a estas personas como si fueran frikis, pero conforme iba viendo que todos los demás transeúntes llevaban pulpos en la cabeza (incluso los niños llevaban un pulpito), y él no, empezaba a preocuparse y a pensar que quizá el friki era él; finalmente, entraba en una tienda y se compraba un pulpo y salía a la calle tan ufano, pensando que ya era una persona “normal”. Por tanto, supongo que dentro de poco acabaré usando el whatsapp.

Finalmente, otra moda que está haciendo furor en el tren de cercanías es la de llevar animales en el vagón. Parece que ahora que la crisis está sacando a flote la España cañí que nunca desapareció por completo, no estamos tan lejos de aquellas épocas en que la gente llevaba gallinas vivas en los trenes con asientos de madera. Ahora suelen ser perros, y no sólo de perroflautas sino también de gente más estándar. Casi nadie se preocupa de llevarlos en pequeñas jaulas de plástico, pues algunos animales ya no caben en ellas. Y los seguratas que transitan por el tren, aunque son implacables con los viajeros que ponen los pies en el asiento contrario, suelen hacer la vista gorda con los viajeros que llevan alegremente perros en el vagón. Además, muchos de ellos son de estos blancos, sin pelo y feísimos, con cara rarísima, sin apenas ojos, que parecen sacados de un libro de quimeras o de un manual de criptozoología. A ello cabe añadir el comportamiento casi animal de jóvenes "universitarios" que son de los pueblos y vuelven del botellón del jueves en el tren de los viernes a las 7.23 de la mañana: van tan perjudicados que acaban cantando, potando y tumbándose en medio de los vagones con los restos de la bebida de la noche que acaba.

P.D. Esta última semana he encontrado un nuevo especimen en el tren, prueba definitiva de que la línea Valencia-Xàtiva es casi como el metro de Nuevo York. Se trata de un judío ultraortodoxo, con su quipá, sus trencitas y su barba rizada y desordenada. Incluso atisbé un tupper con comida kosher. Lo único bueno es que seguro que no hará botellón. Bueno, y también podemos suponer que no tenga móvil con whatsapp, pues pensará que se trata de un invento del diablo (en eso coincido con él). Y otra cosa que me ha sorprendido es que no se ha apeado en la estación de A., como suelen hacer todas las personas que se salen de lo normal (yo incluido). La verdad es que casi me estoy alegrando de encontrar un personaje así en mi tren de cercanías.